Ella.
Recuerdo ese momento como si fuera ayer, lo recuerdo todo, absolutamente todo. Recuerdo el sonido del roce de mi mano con la suavidad de su piel. Recuerdo mi labios estar en éxtasis con el choque de los de ella. Recuerdo los millones de litros de sangre que se desplazaban por mi venas buscando una salida. Recuerdo sus ojos claros con cierta expresión en ella, de felicidad. Recuerdo cada poro cuando me besaba el cuello. Recuerdo como su piel se erizaba cuando te abrazaba.
Recuerdo como se marchó. Recuerdo que en el instante que ella cerró esa puerta con cierta tristeza y odio a la vez, supe que la había perdido. Recuerdo el momento que me dijo te amo. Recuerdo que las horas pasaban largas, porque no había tal reloj que nos detuviera.
Y lo que mas me molesta no es que decidieras haberte ido, si no qué me dejaste solo para siempre pensando en ti.
De nada vale ya recordarte.
Simplemente te recuerdo como una estrella fugaz, corto momento pero muy intenso.
